Me quedo con tristeza en el cuerpo. Como si hubiera algo en ese 41 cumpleaños que marcó esa fecha para siempre. No la nombras, pero la muerte está ahí, entre líneas, en tu texto.
A mis 18 no quería hacerme mayor, no quería cumplir años, pero ahora lo acojo con alegría, tristeza, aceptación… con lo que haya. Porque si cumplo años, quiere decir que sigo viva.
En mi caso, Luisa, ya superados ampliamente los 50, la relación, más que con los cumpleaños es…con la vida. El simple transcurso de 12 meses deja de importar tanto como los cambios que casi a diario comienzan a operarse en el entorno.
Por cierto, hablando de barreras psicológicas en relación con los años, me permito traer a colación este minicuento, llamado “La crisis de los 40”, por si a alguien le apetece.
Me quedo con tristeza en el cuerpo. Como si hubiera algo en ese 41 cumpleaños que marcó esa fecha para siempre. No la nombras, pero la muerte está ahí, entre líneas, en tu texto.
A mis 18 no quería hacerme mayor, no quería cumplir años, pero ahora lo acojo con alegría, tristeza, aceptación… con lo que haya. Porque si cumplo años, quiere decir que sigo viva.
Y ese es el mejor regalo.
Afortunadamente, no tiene nada que ver con la muerte. Me refería a pequeños sustos que te da la vida…
¡Muchas gracias por tu comentario y por tu cuento! 😊👌
En mi caso, Luisa, ya superados ampliamente los 50, la relación, más que con los cumpleaños es…con la vida. El simple transcurso de 12 meses deja de importar tanto como los cambios que casi a diario comienzan a operarse en el entorno.
Por cierto, hablando de barreras psicológicas en relación con los años, me permito traer a colación este minicuento, llamado “La crisis de los 40”, por si a alguien le apetece.
Saludos.
https://jlburgos.substack.com/p/la-crisis-de-los-cuarenta?