Hace casi un año que estoy en Substack y ya puedo afirmar que he dejado de ser una auténtica desconocida.
Los que me siguen desde el principio se habrán dado cuenta de que, a pesar de que tengo dos apellidos, solo firmo con uno: el paterno.
Y no es porque no me guste mi segundo apellido. No. Es por economía lingüística y, de paso, por facilitarles la vida a los desmemoriados.
Sé que muchos de ustedes creen que el apellido Tous es francés. Y están en todo su derecho, claro está.
En Alemania, sin ir más lejos, siempre me llaman Frau Tus —pronunciado así— y ya lo tengo más que asumido.
Si quieren saber algo más al respecto, los invito a leer esta pequeña reflexión.
Pasen y lean.
Saluditos



Pocas cosas estresan más al volante que decidir desde dentro si tu coche coge por una callejuela o acabará con la pintura desconchada como si fuera un trozo de queso en el rallador
Así es, pero, si a eso le añades miradas inquisitorias, aún más 🤣.